Espalda sin dolor y ejercicios sencillos

Alcanzar un estado libre de dolor era sólo la mitad del camino de la recuperación completa puesto que los pacientes olvidan  la rutina con ataques recurrentes de dolor de espalda, normalmente más frecuentes a medida que pasaban los años.

Fue necesario conducir a esas personas un paso más lejos en el camino de la recuperación.

Ese paso consistió en enseñarles a fortalecer los músculos de la espalda y del abdomen para proporcionar asi a la columna su estabilidad vital y prevenir, de alguna manera, futuros episodios dolorosos.

También se aprovechó la oportunidad eligiendo el momento en que el dolor habia desaparecido pero estaba todavía fresco en la memorial para educar a los pacientes en medidas preventivas como mantener una buena postura, ejercicios de buen estilo de vida, el peso adecuado a la altura y algunos conocimientos básicos sobre la mecánica y la anatomia corporal.

La experiencia me ha enseñado que son necesarios unos tres episodios de dolor de espalda para que una persona tome en serio el asunto y se convenza de que debe hacer algo de ejercicio para ponerse en forma y perder peso con el fin de mantenerse a salvo del dolor.

El diagnóstico del dolor de espalda continúa presentando desafios a todas las profesiones médicas y paramédicas.

Cuándo se debe el dolor a un disco prolapsado, a cuándo unas facetas articulares bloqueadas e inflamados y a unos ligamentos lesionados, cuándo se debe al espasmo muscular derivado de una mala postura con desequilibrio muscular, a cuándo lo causa la artrosis.

Estas son algunas preguntas que deben contestar cirujanos ortopédicos, neurocirujanos, médicos rehabilitadores, fisioterapeutas y osteópatas que valoran y tratan a los pacientes que sufren de dolor de espalda.

Como hay tantos especialistas que trabajan en el campo del dolor de espalda, de ahí que exista también tal número de tratamientos y cada uno tiene sus propias ideas y métodos.  

Veinticinco años atrás se creía que el dolor de espalda lo causaban los ligamentos que sufrian un esguince y los músculos contracturados y doloridos, término lumbago se usaba para describir el dolor asentado en la partr baja de la espalda.

En consecuencia, el tratamiento prescrito consistia en ejercicios, masaje y calor.

A veces, el diagnóstico era de disco desplazado,  entonces se solia inmovilizar al paciente con un corsé o con un chaleco de escayola durante varias semanas.

Si esto no daba resultado, se practicaba cirugia para sacar el disco y soldar las dos vértebras adyacentes mediante un injerto óseo de la cadera.

La recuperación era lenta y el paciente debía permanecer varios semanas en cama sin moverse, para realizar luego ejercios suaves. Después se le recomendaba que no llevara una vida de intensa actividad.  

Hoy en dia se tratan con éxito los problemas mecánicos, como por ejemplo los bloqueos articulares, mediante diferentes tipos de terapia manual.

El se prescribe sólo durante periodos cortos, en la fase aguda.

Es vital preservar la movilidad.

Los fisioterapeutas tienen la ventaja de contar con una formación de base muy amplia, en la que la manipulación es una parte, y de estar en contacto directo con sus colegas médicos.

Pienso que la mayoria de fisioteropeutas estarán de acuerdo en que nuestro método se basa en el principio de mínimo gasto de energia para alcanzar el resultado deseado.

El dolor de espalda lo suelen causar diversos factores combinados como el bloqueo articular, la debilidad muscular y el espasmo muscular.  

El paciente requirió, por tanto, un tratamiento combinado que incluya alguna de los siguientes técnicas: manipulación, masaje, reeducación muscular, acción postural, electroterapia, aplicación de hielo o de calor ,acupuntura, pérdida de peso o un cambio del estilo de vida.

Como es lógico,  tratar cada sintoma paso a paso y, primero, se resuelven los más agudos hosta llegar a la recuperación total.

Actualmente, la mayoria de los terapeutas son partidarios de los tratamientos no invasivos, siempre y cuando esto sea posible, y dejan la intervención quirúrgica como último recurso, cuando la lesión de las raíces nerviosas se manifiesta.

Cuando mis pacientes están en la etapa final de la recuperación y realizan clases de gimnasia para la espalda, tengo la certeza, por los comentarios que hacen, de que el ejercicio regular ayuda a evitar la reincidencia del dolor.

Se sorprenden al descubrir que los ejercicios son fáciles, e incluso divertidos, aunque se quejen un poco al principio.

Les gusta la compañía de las otras personas que participan en la clase y sacan provecho de lo que cuentan los demás sobre sus problemas y sus éxitos.

Si al cabo de unos meses o de unos años vuelven a mi de nuevo con dolor, son conscientes de que, mientras hacian ejercicio de forma regular, se encontraban bien, pero que por culpa de cualquier circunstancia, como un cambio de trabajo, que les hizo abandonar el hábito del ejercicio, volvieron otra vez a tener dolor.

Gradualmente se en contraban peor y más insatisfechos, aumentaban de peso y el dolor volvió.

Yo mismo he tenido problemas de espalda desde que sufrí un prolapso de disco a causa de una caida mientras esquiaba cuando era estudiante de fisioterapia.

Confieso que el hecho de realizar intensos ejercicios para la espalda, además de estiramientos, me ha permitido mantenerme en forma y trabajar como fisioterapeuta desde entonces.

He tenido tres hijos, he corrido una maratón y he practicado deportes tales como natación, tenis, windsurf, esquí alpino y esquí acuático durante toda mi vida.

Creo que cualquier persona se puede recuperar del dolor de espalda y alcanzar una vida activa, siempre y cuando esté dispuesta a dedicar diez minutos diarios a seguir los consejos que muestro en este libro.

Precio: 20 €

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Categoría : Ocio

Localidad : Lugo

Publicado : 26/07/2017