cocina vegateriana

Este libro está concebido para despertar el interés tanto de las personas vegetarianas corno de las que no lo son.

Su principal objetivo es hacer olvi­dar el mito de que la comida vegetariana es aburrida, poco apetecible e insípida.

Hojear las recetas de este libro descubrirá lo versátil y sabrosa que puede resultar la alimentación vegetariana durante todo el año, el mercado ofrece un amplio surtido de vegetales.

El transporte refrigerado permite utilizar productos frescos llegados de otros lugares, todo un surtido de frutas y verduras que amplía la ofer­ta tradicional.

Además, la utilización de especias, hier­bas frescas y ajo, y el complemento de salsas y aderezos, convierten la vegetariana en una dieta realmente intere­sante y saludable. Planificar un menú es muy importante en cual­quier dieta, pero en especial en la vegetariana, pues hay que lograr que sea equilibrado y nutritivo.

Esto se con­sigue con facilidad combinando las recetas de este libro, para incorporar proteínas, hidratos de carbono, vitami­nas, minerales y lípidos.

Aceites y grasas.

El aceite aporta sabor a la comida, y no es mala idea tener una buena selección en la despensa.

Utilice un aceite de oliva suave para cocinar y uno extra virgen para aliñar las ensaladas.

El aceite de girasol es de uso general y se pueden tener uno o dos tipos diferentes para dar carácter a los platos.

El aceite de sésamo es idóneo para los salteados, y los de avellana y nuez, para el aliño de ensaladas.

Los aceites y las grasas, además de aportar sabor, contienen vitaminas A, D, E y K, liposolubles.

Recuerde que aportan muchas calorías, más que la mantequilla o la margarina: 1 cucharada de aceite aporta 134 calorías, y 1 de mantequilla o margarina.

Al utilizar aceite se recomienda medirlo, pues es fácil poner el doble sin darse cuenta.

Cereales.

Es útil disponer de una buena selección de cereales.

En cuanto a los arroces, están el de grano largo, el basmati, el arborío italiano para preparar risotto y el de grano corto para los pudines; el arroz salvaje aporta un toque diferente.

Busque las fragantes variedades del arroz tailandés y de jazmín, así como mezclas de varios tipos, para dar color y textura a sus platos. Cuando escoja el arroz recuerde que el integral es mejor fuente de vitamina B1 y fibra. Otros cereales aportan variedad a la dieta.

Las recetas de este libro están inspiradas en la cocina de distintas zonas, por ejemplo Asia, Oriente Medio y el Mediterráneo.

También hay versiones de platos europeos, como el toad-in-the-hole vegetariano, un rápido y sabroso plato familiar británico que nor­malmente se elabora con carne.

Pero ya verá como no se echa de menos, ni en éste, ni en ningún otro plato. Haga la prueba y sírvalos a sus invitados no vegetaria­nos: seguro que no añorarán el “actor carne.

De hecho, este libro es la manera perfecta de iniciarse en este delicioso y saludable tipo de alimentación.

Cuando prepare las recetas, no dude en sustituir los ingredientes según lo considere oportuno para ade­cuar el plato a sus preferencias; por ejemplo, cambie la leche de vaca por leche de soja, la nata líquida por un sucedáneo o la mantequilla por margarina vegetal.

El campo de posibilidades gastronómicas de la     alimenta­ción vegetariana se ha ampliado mucho en estos últi­mos años, lo que la ha convertido en una alternativa llena de color y muy imaginativa

Frutas secas

Algunas recetas son idóneas para incorporar frutas secas.

Compre pasas de Corinto o sultanas, dátiles, manzanas, albaricoques, higos, peras, melocotones, ciruelas, papaya, mango, plátano y piña. De preferencia a las más naturales, por ejemplo, higos que no hayan sido prensados con azúcar y albaricoques biológicos.

Frutos secos y semillas.

Además de ser una fuente de proteínas, vitaminas y lípidos necesarios para la salud, los frutos secos también aportan sabor y textura a los platos vegetarianos.

Para realzar el sabor de los frutos secos y las semillas, tuéstelos bajo el grill o en una sartén hasta que estén dorados.

Disponga de almendras, nueces, anacardos, castañas (secas o enlatadas), avellanas, cacahuetes, pacanas, pistachos, piñones y nueces.

El coco, tan seco como la leche, también resulta útil.

En cuanto a las semillas, puede tener pipas de girasol y calabaza, y semillas de sésamo y amapola.

Precio: 7 €

Más detalles del anuncio

Nº. de anuncio: 1642

Categoría : Ocio

Localidad : Segovia

Publicado : 12/08/2017