El mundo como yo lo veo -  Albert Einstein

Para mí Einstein fue, sencillamente, un físico.

Ser físico es estar enamorado del mundo, de su maravilla y belleza.

Es buscar sin cesar la realidad tras las nieblas de la ilusión. Y una vez encontrada, defenderla sin desánimo, sin aceptar rendirse hasta el final del esfuerzo.

¿Era Einstein un genio? No era Mozart, por ejemplo, ni Houdini, ni Ramanujan.

No era excepcional en sus capacidades matemáticas.

Pero buscaba la belleza y cuando encontraba la realidad no la rechazaba por tener que seguir caminos ya trillados

. ¿Quiénes han sido los sabios, aquellos que nos han llevado por caminos ocultos, que nos han abierto nuevos mundos?

Han sido, y son, hombres casi siempre sencillos, pero que no rechazan la realidad por adaptarse a los moldes preconcebidos. Son los niños que ven desnudo al emperador.

Galileo aceptó que la piedra que caía del mástil del barco, caía en el mismo sitio estuviera el barco parado o andando.

Newton aceptó la sencilla realidad de que la Luna cae constantemente hacia la Tierra. Maxwell, que electricidad y magnetismo son la misma cosa.

Einstein aceptó lo que cualquiera puede observar, pero que los físicos de entonces no querían ver,  que la luz se propaga en el vacío sin necesidad de medio de propagación, de éter. Esto tan sencillo es la Teoría de la Relatividad.

Si no hay éter no hay sistema de referencia absoluto en el Universo y todos los movimientos son relativos.

Al tiempo que hacía esto, Einstein propuso una solución muy simple para el efecto fotoeléctrico, ¡tan moderno hoy!, para el movimiento browniano (el de las pelusillas que vemos delante de los cristales de las ventanas cuando les da la luz por una rendija) y para la radiación del cuerpo negro.

Cada uno de estos trabajos era revolucionario, pero se podía deducir de todo lo que se enseñaba en las facultades de Físicas sin más que aceptar como cierto lo que decían las ecuaciones, algo que sus profesores no se habían atrevido a hacer.

Ser un sabio no es tan difícil como escalar una pared vertical, pero los seres humanos nos negamos, normalmente, a ver la realidad que tenemos delante de nuestros ojos.

Los sabios son, sencillamente, aquellos que lo hacen. Einstein, como Maxwell, como Newton, como Galileo, era alguien que amaba más la realidad que a las personas.

Estas viven en un mundo de ilusiones y por ello los lazos de afecto de Einstein por los demás debieron ser siempre compartidos por su amor a la realidad que veía constantemente a su alrededor. Lo que obtienen las personas y las sociedades deriva de lo que se planteen como objetivo vital.

Nacemos y vivimos. la inmensa mayoría de los seres humanos no se plantea más que eso, vivir para morir. Hasta tal punto es así que desde hace casi 30 años en España se ha forzado a que la educación tenga como objetivos la facilidad en el estudio y la búsqueda de la felicidad. En el libro que aquí presentamos Einstein es tajante,

Todos tenemos ciertos ideales que determinan la dilección de nuestros esfuerzos y de nuestros juicios.

En este sentido yo nunca he considerado la facilidad y la felicidad corno fines en sí mismos , una tal base ética la considero propia de una piara de cerdos.  Los ideales que me han ilinublado el camino y una y otra vez me han dado valor para enfrentar la vida con ánimo han sido, Verdad, Bondad y Belleza .

Los problemas de los seres humanos, de todos los tiemy de hoy, derivan todos de lo que me dijo una alumna que suspendió mi examen:

Es que para haberlo aprobado hubiera tenido que pensar en un procedimiento nuevo, distinto del que me enseñaron en la academia.

Nos empeñamos en aplicar recetas antiguas para problemas nuevos, y eso garantiza el fracaso.

Precio: 10 €

Más detalles del anuncio

Nº. de anuncio: 1672

Categoría : Ocio

Localidad : Formentera

Publicado : 18/08/2017

subir arriba