Tipos, modelos y objetivos de las empresas

  • Tipos y modelos de empresas

     

  • Empresas privadas

Empresa privada es aquélla cuyo capital ha sido aportado y es poseído por individuos particulares. 

Dicho capital también podría haber sido aportado o ser poseído por otra u otras empresas, pero sólo en el caso de que éstas sean también empresas privadas.

 

  • Empresas públicas

Se denomina empresa pública aquélla en la que alguna corporación de Derecho Público (Estado, Comunidad Autónoma, Municipio, etc.) u otra empresa publica posea una participación disponga de parte del capital y de medios de presión suficientes para ejercer un control efectivo de la sociedad.

 

  • Empresas individuales

Se llama empresa individual a la que es propiedad de una sola persona.

Tienen capacidad legal para el ejercicio habitual del comercio las personas mayores de edad y que tengan la libre disposición de sus bienes.

El empresario individual no casado responderá del resultado de sus operaciones con todos sus bienes. 

En caso de ejercicio del comercio por persona casada, quedarán obligados a las resultas del mismo los bienes propios del cónyuge que lo ejerza y los adquiridos por esas resultas. 

Para que los bienes comunes queden obligados será necesario el consentimiento de ambos cónyuges, que se presumirá otorgado si se ejerce el comercio con conocimiento y sin oposición expresa del cónyuge que deba prestarlo, y también cuando al contraer matrimonio se hallare ejerciendo el comercio y lo continuare sin oposición. 

El consentimiento para obligar los bienes propios del cónyuge del comerciante deberá ser expreso en cada caso.

 

  • Cooperativas

Cooperativa es la sociedad que efectúa en régimen en común cualquier actividad económico-social que podrían realizar en régimen individual cada uno de sus socios, y que se propone básicamente repartir entre éstos las ventajas obtenidas de dicho régimen en común.

El capital o fondo social se constituye con las aportaciones obligatorias de los socios más las voluntarias que se acuerden, y la Administración y gestión de la entidad se desempeña por los mismos citados socios. 

Existen cooperativas agrícolas, de compra, de consumo, de crédito, de producción, etc.

 

  • Sociedad colectiva

La sociedad colectiva, llamada también sociedad regular colectiva, es aquélla en la que todos los socios, en nombre colectivo y bajo una razón social, se comprometen a participar, en la proporción que establezcan, de los derechos y obligaciones. 

Habrá de girar bajo el nombre de todos sus socios, de algunos de ellos o de uno solo, debiéndose añadir en estos dos últimos casos, al nombre o nombres que se expresen, las palabras "y Compañía". 

Este nombre colectivo constituirá la razón o firma social.

Además de socios que aportan capital, llamados socios capitalistas, puede haber también socios industriales que no aportan capital sino sólo su trabajo y su conocimiento de la industria que se va a ejercer. 

En este caso, se llama sociedad colectiva irregular.

Todos los socios que formen la sociedad colectiva, tengan o no encomendada la gestión de la misma, estarán obligados personal y solidariamente, con todos sus bienes, a las resultas de las operaciones que se haga a nombre y por cuenta de la compañía, bajo la firma de ésta y por persona autorizada para usarla.

Los beneficios se distribuirán entre los socios en la proporción que fije el contrato social, pero si éste no lo fija, se dividirán a prorrata del capital aportado por cada uno, asignando a los socios industriales, si los hubiere, lo mismo que al socio capitalista de menor capital.

Las pérdidas se imputarán entre los socios capitalistas en la misma proporción que los beneficios, sin comprender a los socios industriales, a menos que por pacto expreso se hubieren constituido éstos participes en ella. 

 

  • Sociedades comanditarias

Sociedad en comandita es una variedad de la sociedad colectiva en la cual, además de los socios colectivos, existen también comanditarios que únicamente aportan determinado fondo común.

Esta clase de sociedad debe girar bajo el nombre de todos los socios colectivos, de algunos de ellos o de uno solo,  debiendolas añadirse, en estos dos últimos casos, al nombre o nombres que se expresen, las palabras "y Compañía, y en todos las de "Sociedad en comandita". 

Todos los socios colectivos, sean o no gestores de la sociedad en comandita, quedarán obligados personal y solidariamente, con todos sus bienes, a las resultas de las operaciones de ésta, pero la responsabilidad de los socios comanditarios, que no podrán ser administradores ni siquiera apoderados, quedará limitada a los fondos que se obligaron a aportar.

Los beneficios o pérdidas se distribuirán según fije el contrato social, pero si éste no lo determina, se hará a proporción del aportado por cada socio.

La sociedad comanditaria por acciones es una sociedad en comandita en la cual el capital aportado por los socios comandatarios se encuentra dividido y en representado por acciones.

En este caso los socios comanditarios, son accionistas que se rigen por los principios de la sociedad anónima en la adquisición y pérdida de la cualidad de socio, forma de transmisión de las acciones, exclusión de responsabilidad frente a los acreedores etc.

 

  • Sociedades limitadas

Estas sociedades, que como su nombre indica están definidas por la limitación de la responsabilidad de sus socios a la cifra de capital aportado, sin que estén obligados sus demás bienes personales, deben tener las características se citan seguidamente.

Tendrán un capital determinado, que no podrá ser superior a 300.000 mil euros, que desde la fundación habrá de estar totalmente desembolsado, dividido en participaciones iguales, acumulables e indivisibles, que no podrán incorporarse a títulos negociables ni denominarse acciones.

Los socios no excederán de cincuenta y no responderán personalmente de las deudas sociales.

La sociedad debera girar bajo una denominación objetiva o una razon social, a la que deberá añadirse, en todo caso, la indicación de "Sociedad Limitada".

La gestión se encomendará a una o más personas, socios o no, quienes la representarán en todos los asuntos relativos al giro o tráfico de la misma, obligándola con sus actos o contratos.

Los socios tendrán derecho a los beneficios repartibles en la proporción de sus respectivas participaciones en el capital social.

 

  • Sociedad anónima 

Las sociedades anónimas, que habían recibido una regulación muy ligera en el Código de Comercio, fueron finalmente reguladas en profundidad por la "Ley de régimen jurídico de las sociedades anónimas".

Las sociedades que limiten en cualquier forma la responsabilidad de sus socios, y tengan un capital superior a 300.000.- euros, deberán revestir necesariamente la forma de sociedad anónima, aunque quedan exceptuadas de esto las sociedades comanditarias simples.

En la sociedad anónima, el capital, que estará dividido en acciones, se integrará por las aportaciones de los socios quienes no responderán personalmente de las deudas sociales, ya que su responsabilidad quedará limitada al capital aportado. 

En la denominación de la compañía deberá figurar necesariamente la indicación "Sociedad Anónima".

Su gestión, que se regirá por sus Estatutos, inscritos en el Registro Mercantil, así como sus sucesivas modificaciones, o, en lo no regulado por éstos, la ejercerán uno o varios administradores nombrados por la Junta General de accionistas. 

Para ser nombrado administrador no se requiere la condición de accionista, a menos que en los Estatutos se haya dispuesto lo contrario.

Cuando la gestión de la sociedad se confíe conjuntamente a varios administradores, éstos constituirán el Consejo de Administración, que podrá designar de su seno una Comisión Ejecutiva o uno o más Consejeros Delegados, sin perjuicio de los apoderamientos que pueda conferir a cualquier persona.

Sólo podrán ser pagados dividendos a los accionistas en razón de beneficios realmente obtenidos o de reservas expresas de libre disposición, siempre que el valor del activo no sea inferior al capital social.

La distribución de dividendos a los accionistas se realizará en proporción al capital desembolsado por cada uno.

 

  • Las acciones

El capital social de las sociedades anónimas estará representado por acciones, que son partes alicuotas del mismo.

Debido a esta división en partes pequeñas, el sistema permite la acumulación de grandes capitales por la concurrencia de gran número de pequeños accionistas más, al estar incorporadas las acciones a títulos-valores de fácil transmisibilidad, permiten también transmitir total o parcialmente la propiedad de la sociedad sin necesidad de modificar el pacto de sociedad o escritura como sucede en las demás clases de sociedad.

Las acciones podrán ser al portador o nominativas, pero revestirán necesariamente ésta última forma mientras no haya sido enteramente desembolsado su importe o cuando lo exijan disposiciones especiales.

Cuando sean nominativas se inscribirán en un libro especial, en el que se anotarán las sucesivas transferencias de propiedad, pignoraciones, etc.

Otra división de las acciones puede ser, en algunos casos. en preferentes y ordinarias.

Las acciones preferentes gozan de algún privilegio frente a las ordinarias, que suele consistir en el derecho a percibir, con cargo a los beneficios sociales un tanto por ciento predeterminado de su importe, antes de que se fije el dividendo de las ordinarias y aunque el resto de los beneficios no alcance para remunerar en igual proporción a estas últimas que, no obstante, pueden tener una retribución superior a las primeras si dicho resto lo permite. 

Este derecho puede ser acumulable, o sea que si en algún ejercicio no llegan los beneficios para acordar el dividendo preferente, en el año en que dichos beneficios alcancen podrían satisfacerse todos los dividendos preferentes atrasados, antes de distribuir nada entre las acciones ordinarias. 

 

  • Objetivo

Se llama objetivo a la finalidad que se persigue con la actuación empresarial, que da lugar al establecimiento de planes y programas en los que se desarrollan las actividades y caminos que permiten alcanzar la meta perseguida. 

Esta actuación empresarial, tendente a la consecución de los objetivos, se realiza a través de una dirección, un equipo humano y los medios materiales y financieros necesarios.

En las teorías económicas del pasado se concebía a la empresa con el objetivo único de obtener el máximo beneficio posible, pero en cambio, las modernas técnicas de gestión consideran que si bien dicho objetivo sigue siendo importantísimo, pues sin beneficios no se podría a la larga cumplir ningún otro, no es el único, sino que va acompañado de otros objetivos coordinados entre sí, como crear puestos de trabajo, servir al público satisfaciendo una demanda de bienes o servicios, ser el medio para la autorrealización del personal, colaborar en la atención de los gastos del Estado mediante el pago de impuestos, dar trabajo a los proveedores, fomentar el desarrollo de ciertas zonas geográficas, etc.

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