Colección de 42 comics de Dragon Ball

Comics Dragon Ball

libros Dragon Ball

Dragon Ball - planeta de agostini

DRAGON BALL

Se vende una colección de 42 libros y comics en perfecto estado de Dragon Ball de la editorial Planeta de Agostini.

Tomo 1; El escenario en el que transcurren las aventuras de Dragón Ball parece China, pero no es únicamente China. La época en la que transcurren, tampoco está delimitada con exactitud. El argumento, en general, es simple y está planificado de antemano, pero los detalles y el final, los voy improvisando sobre la marcha. Este hecho me permite ilusionarme por ver cómo sigue la historia y sentirme más libre para dibujar lo que sea. ¡Esto es lo que me divierte! Akira Toriyama, 1984

Tomo 2; Empezamos un año, y me doy cuenta de que cuando dibujé mi primer comic tenía veintitrés años. Empiezo este año con treinta. He logrado convertirme en un dibujante de comics consagrado, pero esta profesión es muy dura. Cuando hay trabajo, estás tan ocupado que no tienes tiempo ni para dormir, y cuando no lo hay, como no sabes que hacer, la única posibilidad es dormir. Esta es la situación. Odio estar ocupado, pero como no quiero carecer de dinero, trabajo todo lo que puedo. Akira Toriyama, 1985

Tomo 3; Una noche lluviosa de hace aproximadamente medio año, recogí un gato. Me dio pena y decidí dejarle quedarse en casa hasta que parara de llover, pero como era un gato muy simpático y cariñoso, decidí quedármelo. Era negro, así que le llamé Koge (Chamuscado). Desde entonces, mi ayudante Matsuyama, al que no le gustan los gatos, tiene miedo de venir a trabajar a casa. Akira Toriyama, 1985

Tomo 4; Últimamente no tengo ganas de hacer ejercicio, ¡hasta para ir por el vecindario, utilizo el coche o la moto! Y, por hacer una vida tan comodona, he descubierto que me está saliendo barriga. Como esto no me gusta, he decidido ir en bicicleta para ponerme en forma, pero, como voy despacio para ver las chicas que pasan por la calle, no me sirve como ejercicio. Akira Toriyama, 1985

Tomo 5; Ya he dicho muchas veces que no me gusta el frío. Si pongo la estufa, no me funciona bien el lápiz. Por eso, cuando comienza el frio no monto en moto, ni voy en bicicleta, sólo uso el coche. Como motorista, no soy muy valiente. Casi me atrevería a decir que me gustaría hibernar y estar todo el invierno pensando impacientemente: "Esperemos que llegue pronto la Primavera". Akira Toriyama, 1985

Tomo 6; En mi barrio últimamente, hay mucha animación. Se han abierto muchas tiendas, se han construido nuevas calles, lo que es muy útil, pero, a cambio, hemos dejado de ver comadrejas, faisanes y ruiseñores. También hay más ruido. A mí, que soy originariamente, del campo, me gusta más la vida tranquila y calmada. Aunque sé que hay muchos inconvenientes, me gustaría más vivir en el campo. Akira Toriyama, 1986

Tomo 7; Hace muy poco tiempo, he tenido un hijo. Por fin me he convertido en padre. Lo que me sabe mal es que no puedo salir a divertirme con mi mujer, los dos solos. Bueno, cuando el niño sea un poco mayor, podremos ir los tres y, como es un niño muy guapo, le perdonamos. Además con la excusa de que son para el niño, me resulta más fácil comprar juguetes. Ahora tengo que alternar el trabajo con el cambio de pañales. Akira Toriyama, 1987

Tomo 8; Los días que dibujo, me levanto a las 12 de la mañana, almuerzo, y me pongo a trabajar a la 1, cuando viene mi ayudante Matsuyama. Entre las 7 y las 8 de la tarde ceno, saco al perro a pasear y les pongo la comida a los pájaros. Matsuyama se va a las 9, y yo continúo trabajando mientras miro la tele. A las 11 me doy un baño, y después sigo dibujando tranquilamente hasta las 4 de la madrugada, en que me voy a dormir. Ese es uno de mis típicos días de trabajo. Akira Toriyama, 1987

Tomo 9; Mi hijo ya ha cumplido 5 meses y está cada día más grande y más sano. Pero Koge, el gato que teníamos en casa antes nacer el niño, no está muy tranquilo. Antes no se mostraba tan mimoso y, ahora, se pasa el día pidiendo caricias. Se pone a dormir, a propósito, sobre el colchón del bebé y, cuando abanicamos al niño, se pone como si fuera bebé. Espero que se hagan amigos. Akira Toriyama, 1987

Tomo 10; Ser miope no tiene ninguna ventaja. Cuando voy al mar o a la piscina, no veo a las chicas en bañador. Muchas veces digo Oh!", me pongo las gafas apresuradamente, y resulta que es una venerable anciana, y vuelvo a quitármelas. Una vez fui a un balneario, donde se bañan juntos hombres y mujeres y, como lo veía todo borroso, me puse muy triste. ¡Maldita sea la miopía! ¡Cuidaos la vista! Akira Toriyama, 1987

Tomo 11; Por primera vez sale una foto en esta sección. Somos mi hijo, Sasuké, y yo. Gracias a esta foto en la que salgo con cara de caérseme la baba, no he tenido que hacer el dibujo habitual. Y he pensado: "Lo haré siempre así, a partir de ahora", dejándome Llevar por la pereza. La próxima vez pondré una foto de Koge, el gato, o de Mato el perro... ¡Qué fácil va a ser a partir de ahora! Akira Toriyama, 1988

Tomo12; Es Koge, nuestro gato. Es tan negro que nunca sabemos si está o no. Lo recogí en la calle, hace tres años, cuando aún era un cachorrito. Es muy simpático y sociable. Es hembra y, cuando tuvo gatitos, todos estábamos preocupadísimos por el parto. Nacieron cuatro gatitos preciosos. Fue mi mujer la que le puso el nombre de Koge. Akira Toriyama, 1988

Tomo13; Esta es Matoroyishika, nuestra querida perra. Es el nombre de un juguete artesanal ruso. Como resulta muy largo, la llamamos Mato. Es de raza siberiana y resiste muy bien el frío. A mí, que soy tan friolero, me da mucha envidia. Aunque es una hembra, es tan dinámica que tira al niño y le hace llorar. Por mucho trabajo que tenga, todos los días juego un rato con ella. Akira Toriyama, 1988

Tomo 14; Ya no puedo ir al cine casi nunca. Por culpa del trabajo y por culpa de que mi mujer está muy ocupada siempre con el niño. Yo soy muy caballeroso y no quiero ir sin ella. Por eso sólo veo películas cuando alquilo un video. Aunque tenga mucho trabajo, me despisto un rato y veo la película. Mi tele está encendida toda la noche. Akira Toriyama, 1988

Tomo 15; Últimamente ya no sé qué fotos o dibujos poner en esta sección, así que he comenzado a poner fotos de cuando yo era pequeño. En aquella época había tenido un quiste en la cabeza y me parecía a Kuipi (el primer muñeco occidental que llegó a Japón, que llevaba un sólo rizo en la cabeza). Me operaron para quitarme el quiste. Como todavía tengo la cicatriz, no puedo raparme la cabeza porque no me quedaría bien. Akira Toriyama, 1988

Tomo 16; Afortunadamente he podido hacer unas vacaciones laaaaaaargas, de 20 días. Estaba muy contento, pero cogí un resfriado y tuve que quedarme en la cama. Cinco o seis días después, cuando ya estaba algo recuperado, cogí el coche para ir a un recado y, al volver, me pillé el dedo con la puerta, y me rompí el hueso. Al gritar de dolor, recaí en el resfriado. ¡Gracias, Dios mío, por haberme dado unas vacaciones tan animadas. Akira Toriyama, 1989

Tomo 17; Cuando no está mi ayudante casi siempre trabajo delante del televisor, sentado en una mesa con brasero. Esto se debe a que no me encuentro cómodo en la mesa de dibujo y, también, porque me siento solo sin la tele o la radio. Ya sé que no debo distraerme demasiado mirando lo que sale por la tele. Y así, hago como que no la miro, y en realidad no me pierdo detalle. ¡Perfecto! Akira Toriyama, 1989

Tomo 18; Ya he dicho muchas veces que no me gusta el frío y que odio el invierno. Quisiera hibernar como los osos. Amenudo me invitan a ir a esquiar, pero nunca tengo ganas de ir a un lugar en el que hace aún más frío. En cambio, me encantan los veranos calurosos y es entonces cuando me siento más en forma. Mis mangas transcurren casi siempre en lugares cálidos. ¡Viva el verano! Sobre todo si no hubiera mosquitos... Akira Toriyama, 1989

Tomo 19; Como a todo el mundo, me gustan muchísimo las películas de la Disney, y he ido a Disneylandia seis veces. En cada uno de los detalles, veo la profesionalidad de sus creadores. Si hago memoria, me doy cuenta de que la primera vez que sentí interés por los dibujos animados fue en parvulario, cundo fuí al cine a ver 101 Dálmatas. Fue la primera vez que sentí unas ganas terribles de ser dibujante. ¡Se lo agradezco a esa película! Akira Toriyama, 1989

Tomo 20; Cuando deseo algo, tengo la costumbre de dibujarlo muchas veces hasta que o lo consigo o me olvido de ello. Cuando era pequeño, quería un caballo, y dibujaba caballos sin parar. Renuncié al caballo, y comencé a dibujar monos. Luego fue la bici. Y, de esta manera, iba dibujando de todo. Gracias a esto, aunque era un gamberro, fui mejorando en el dibujo. Incluso ahora, que me gano la vida dibujando, tengo esta costumbre.

Tomo 21; ¡Aaaay, ay, ay! ¡Ha vuelto a ocurrirme lo que más me horroriza! Como no me gusta ir al dentista, fui descuidando mi caries, hasta que comenzó a dolerme. Justo el día en que estaba ocupadísimo terminando el trabajo porque tenía que entregar, me dolía tanto que no pude ni dormir. No aguanté más y me fui al dentista. Como aquello ya no tenía arreglo, me sacó la muela. ¡Y después, tuve que seguir trabajando, aguantándome el dolor...! ¡Fue culpa mía... pero fue un día infernal! Akira Toriyama, 1990

Tomo 22; Después de lo de la muela, me salieron tres granitos en la nalga izquierda. Uno de ellos se inflamó y comenzó a dolerme. Como, precisamente, estaba en el lugar que soporta el peso de todo el cuerpo, tuve que ir al hospital para que me lo extrajeran. Me lo hicieron sin anestesia y pensé que me moría de dolor. Dos semanas después, cuando ya había cicatrizado, me operaron para extirparme los otros dos. Durante todo un mes, tuve que sentarme únicamente sobre la nalga derecha. ¡Fue un infierno! Akira Toriyama, 1990

Tomo 23: Soy una persona de mucha salud, y ni siquiera se me agarrotan los músculos del cuello, pero últimamente se me adormece el brazo y me duele. Desde que empecé a dibujar Dr. Slump hasta ahora, que dibujo Dragón Ball, han transcurrido once años en los que he trabajado casi sin un sólo día de descanso. ¡Cuánto me gustaría que el médico me prohibiera trabajar, y me diera la baja para tres meses...! Sin embargo, desde ayer me empiezo a encontrar mejor... ¡Oh, no...! Akira Toriyama, 1990

Tomo 24; A finales de octubre me he convertido en padre por segunda vez. En esta ocasión se trata de una niña. Madre e hija están bien y yo estoy muy contento. Antes de que naciera el niño, pensaba que sería un padre muy severo, pero ahora he descubierto que soy muy benévolo. Así que pensé: "¡Esta vez seré muy estricto!", pero, como es una niña, no me veo capaz. Esto me ha hecho cambiar de forma de pensar y, ahora me digo a mi mismo:"¿Qué tiene de malo ser blando con los hijos?" Akira Toriyama, 1991

Tomo 25; Me gusta el cine. Cuando era joven solía ir 4 veces a la semana. Mientras estaba en la escuela primaria, me llevaba el bocadillo, cogía la bici, iba al cine de Nagoya, y me pasaba allí todo el día. Las películas que vi en aquella época, las conservo muy frescas en la memoria. Cuando tengo que dibujar una historia, o una secuencia, recuerdo la sensación del cine, y el lápiz dibuja con más soltura. ¡Ah, qué bien...! Akira Toriyama, 1991

Tomo 26; Mi querida perra ha tenido perritos. Nacieron tres cachorros, pero uno se murió, y quedan dos. Antes, cuando la gata tuvo gatitos, como no era muy experta, tuve que ayudarla cortando el cordón umbilical con unas tijeras. Pensé que con la perra ocurriría lo mismo, y estuve atento. Pero, cuando llegó el momento, se apañó perfectamente sola. Para no separarlos de su madre, quería quedarme con los cachorritos, pero... Akira Toriyama, 1991

Tomo 27; Siempre digo que tener que escribir algo para esta sección, me crea problemas. Como me paso las semanas dibujando y escribiendo sin parar, no tengo nada especial que decir. Lo que más me cuesta es lo que tengo que escribir cada semana para el índice del Shonen Jump. Esto es un secreto, pero más de la mitad de estos textos los ha acabado escribiendo el encargado de esta sección, el Sr. Kondo. Cada semana me pregunta: "Tienes algo nuevo que decir?". Y no, nunca lo tengo. Akira Toriyama, 1991

Tomo 28; No puedo estar sin hacer nada; si no estoy siempre ocupado en algo, no estoy tranquilo. Soy como un tiburón, que si no nada se ahoga. Parece una tontería, pero tengo que estar haciendo algo continuamente. Por eso, cuando no tengo nada que hacer, estoy nervioso y empiezo a dar vueltas por la casa. ¡Ojalá el trabajo me ocupara todo el tiempo! Akira Toriyama, 1991

Tomo 29; No me gustan los ratones. No me dan asco ni las serpientes, ni las arañas, pero no soporto a los ratones. Y, de repente, mi casa se ha convertido en un nido de roedores. ¡En la ratonera encontré, ni más ni menos que 14 ratones! Y todavía hay más. Yo, como les tengo miedo, no puedo trabajar. Cuando oigo el ruidito de sus patitas, tengo que salir corriendo de la habitación en la que trabajo. Por ese motivo, últimamente me retraso en las entregas.

Tomo 30; Finalmente hemos llegado al tomo 30 de esta serie de comics de Dragon Ball. Son Goku, que al principio era un niño, ya es padre. Lo he conseguido gracias a las muchas personas que me han animado a seguir dibujando. Les doy las gracias de todo corazón. Pero, a pesar de todo esto, siento admiración por mí mismo, por haber podido estar escribiendo la misma historia durante 7 años siendo como soy, que me canso de todo.

Tomo 31; Sin darme cuenta, mi estudio se ha convertido en un variopinto almacén: hay revistas, maquetas, kits de armas, pistolas de aire comprimido y todo tipo de cosas. Como cada vez hay más trastos, ya casi no tengo espacio para caminar. En realidad, sólo uso esta habitación un día a la semana, cuando viene mi ayudante Matsuyama, y el resto del tiempo trabajo en el comedor, donde vienen a molestarme los niños.

Tomo 32; Últimamente, los amigos que hace tiempo que no veo, me dicen: "Has engordado... ¿Verdad?" Y si, algo he engordado; mido 1,74 m. y peso 73 kilos. No hay para tanto, pero como las manos, las piernas y el pecho los sigo teniendo igual que antes, quedo desproporcionado. Si no me pongo a hacer ejercicio, pronto me pareceré al dibujo de aquí arriba. También es importante hacer régimen... y no tener que decir: "Ah, he vuelto a comer demasiado.

Tomo 33; Creo que ya os lo imagináis, pero publicar una historia en una revista semanal es un trabajo muy, muy duro. Como Dr. Slump se me juntó con Dragon Ball, resulta que llevo 13 años seguidos haciendo una publicación semanal; tanto física como psicológicamente ya empiezo a estar agotado. Yo, ya de por mí, no soy una persona luchadora y, tanto por mí mismo como por mi familia, preferiría trabajar con más calma.

Tomo 34; Lo mejor de ser dibujante es que yo mismo puedo decidir los días que voy a tomar fiesta. Cuando quiero ir a un balneario, o a Dysneiland, puedo evitar el sábado y el domingo, que es cuando está más lleno de gente. Puedo mirar el pronóstico del tiempo y decir:"¡Vale! Mañana nos vamos de excursión". También en los hoteles hay más habitaciones libres los días laborables... Pero ahora mi hijo ha empezado la escuela primaria y de repente ya no puedo usar esta táctica. ¡Encuentro caravana en la carretera! ¡Los trenes van llenos! jj Oh noooo!!

Tomo 35; En este tomo, Son Goku se ha muerto. Yo no soy tipo de dibujante que se identifica con los personajes que ha creado, pero la muerte del protagonista de una historia que hace diez años que estoy dibujando me he dejado n poco triste. He pensado otras alternativas, pero finalmente he decidido que el mejor que muriera. He tenido cuidado para que no ocurriera para en un atmósfera demasiado fúnebre, pero....lo siento ,¿eh?, Son Goku. Perdóname, ¿vale?

Tomo 36; Como hacía tiempo que no montaba en bicicleta, cuando la cogí, sólo un ratito, ya me temblaban las piernas de cansancio. Otro día fui con mi hijo a Disneylandia y caminé durante horas de un lado a otro sin parar. Al día siguiente, tenía fiebre y tuve que guardar cama. Otra vez en la playa, quería mostrar mi habilidad y, confiando en la fuerza de mis brazos, me puse a lanzar piedras con entusiasmo. Al día siguiente me dolía tanto el brazo que no podía dibujar. ¡Está claro que me falta ejercicio! Tendré que dejar de lado el trabajo y dedicarme un poco a la diversión.

Tomo 37; Ya sólo tenía que aguantar un poco más para que llegaran los cálidos días de primavera... Y entonces viene mi hijo y me dice que quiere que le lleve a esquiar. Ya he escrito en anteriores ocasiones que a mí el frío no me va, y temía escuchar estas palabras. ¡No puedo entender que haya gente que vaya a propósito a lugares fríos! No me desagrada hacer deporte y, por lo tanto, le llevaré pero seguramente, cuando salga publicado este tomo, yo estaré en cama, con fiebre.

Tomo 38; No sé pero me da la impresión de que, desde principios de este año, estoy ocupado a cada vez más velocidad. Al trabajo de Dragon Ball se la han añadido los video-juegos, el trabajo en la revista V-Jump, el modelismo que hago con un amigo y, en el poco tiempo que me queda, tengo que pensar en los planos para la construcción de mi nueva empresa, el Bird Studio. Y, cuando ya no puedo más y lanzo un gemido "Hiii", resulta que se pone enfermo el perro y tengo que ir a verlo al hospital... claro que gracias a esto mi perro se ha puesto bien. ¡Pero quiero tener tiempo para divertirme ! .

Tomo 39; Cuando escribo estas líneas, faltan sólo tres capítulos para que Dragón Ball llegue a su fin. Gracias a la buena respuesta de todos sus fans, cuando termine, la historia seguirá siendo muy popular. ¡Estoy muy agradecido...! La verdad es que me hubiese gustado poder dibujarla con un poco más de calma. Con el tomo 42, que al igual que éste tendrá unas páginas más que los anteriores, llegaremos al final de la aventura. ¡Hasta entonces!

Tomo 40; El perro de la familia, nuestro querido Mato, cuya fotografía salió en el tomo 13, murió. Desde hace medio año tenía problemas de riñón Y, a pesar de que estaba muy ocupado y se acercaba la fecha de entrega de mi trabajo, le llevé a la clínica veterinaria para que le pusieran la gota a gota. Mato también fue muy valiente, pero finalmente no pudimos salvarle la vida. A pesar de que esto nos ha producido una gran tristeza, nos ha dado también la oportunidad de conocer a un veterinario del barrio muy amable, que hizo todo lo que pudo por nosotros. Quiero darle las gracias desde aquí.

Tomo 41; Cuando estoy escribiendo estas líneas, faltan sólo tres capítulos para que Dragón Ball llegue a su fin. Gracias a la buena acogida de todos sus fans, la historia terminará siendo muy popular. i¡ Estoy muy agradecido!! La verdad es que me hubiese gustado poder dibujarla con un poco más de calma... Con el tomo 42, que igual que éste tendrá unas páginas más que los anteriores, llegaremos al final de la historia. ¡Hasta entonces!

Tomo 42; Por fin ha llegado el último tomo. Lo he pensado de forma que sea un final suave, que parezca que en cualquier momento puede continuar. ¿Qué os ha parecido? Quiero dar las gracias a todos los que durante tanto tiempo han seguido fielmente la historia hasta este último tomo. Agradezco también todas las cartas y los regalos que me habéis enviado y pido perdón por no haberos contestado. ¡Otra vez, gracias por todo! ¡Adiós!

PLANETA-DEAGOSTINI COMICS

105€

 

información BarcelonaOcio



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